miércoles, 7 de diciembre de 2016

Y yo los declaro… sin derechos

“Los homosexuales son el cáncer de la sociedad”, se puede leer en un tuit anónimo enviado a las tres de la mañana de un martes. “Los judíos son quienes han llevado a Alemania al debacle económico”, registra uno de los miles de posters que formaron parte de la propaganda nazi. “Las mujeres no deben votar debido a sus deficiencias psicológicas y fisiológicas”, escribió Almroth Wright, eminente bacteriólogo, a la revista Times. 

Las ideas preconcebidas han dañado mucho al progreso de las sociedades en la actualidad. Los avances de las civilizaciones humanas no pueden ser medidos solamente por su desarrollo tecnológico, sino también debe tomarse en cuenta  la evolución  social. Es inverosímil creer que se siga excluyendo de un derecho constitucional a todo un sector de la población, sin tomar en cuenta sus valores personales. 

Desde el año 2000, en que Holanda consagra el derecho de los homosexuales a contraer matrimonio con todos los efectos legales, se han abierto nuevas propuestas para que este sea un canon aceptado a nivel mundial. La tendencia que reconoce legalmente los derechos de miles de parejas del mismo sexo, ha logrado, hasta la fecha, que sean ya diecinueve los países que poseen algún tipo de regulación de ese tipo entre sus legislaturas. Sin el afán de calificar a este hecho como una corriente venida de “otras realidades”, en Sudamérica se alojan siete de estas naciones, siendo Chile una de las ultimas en sumarse a la lista. Y es que en el 2015 se promulgó el reglamento de ley N° 20.830, el cual crea el acuerdo de unión civil entre parejas del mismo o distinto sexo. 

El avance de las legislaturas referente a las parejas del mismo sexo a nivel mundial.
Fuente: latercera.com

Sin embargo el Perú aún se encuentra distante a sus vecinos, pues no se cuenta con una legislación acorde con las necesidades de una un sector, minoritario pero presente, que desea formalizar sus relaciones afectivas y ser reconocidos ante la sociedad. Según el art. 234 del Código Civil, se reconoce al matrimonio como la unión voluntariamente concertada por un varón y una mujer legalmente aptos para ella y formalizada con sujeción a las disposiciones de este Código, a fin de hacer vida común. Mientras tanto la unión civil o unión de hecho esta determinada en la Constitución peruana, en el art. 5, como la unión estable de un varón y una mujer, libres de impedimento matrimonial, que forman un hogar de hecho, dando a lugar a una comunidad de bienes sujeta al régimen de la sociedad de gananciales en cuanto sea aplicable. Es decir, una pareja con protección legal sobre sus bienes compartidos.

En ambos casos, solo se reconoce como una unión legal a las parejas que son  conformadas por un varón y una mujer. No obstante existen comentarios al respecto que califican a estas definiciones como discriminatorias para las personas que desean unir su vida con personas de su mismo sexo. Matías León, comunicador y activista en DTM (Diversidades Trans Masculinas), expresa que “en muchas ocasiones no se toma en cuenta a las personas homosexuales, se pisotean o ningunean nuestros derechos como parejas. La sociedad intenta desvincularnos de todos los temas que competen al ser humano, como si no existiéramos”.

El 30 de noviembre del 2016, los congresistas Carlos Bruce y Alfredo de Belaunde, presentaron el proyecto de ley N° 00718/2016-CR, el cual busca establecer la unión civil no matrimonial para personas del mismo sexo en el Perú. Según lo estipulado en dicho proyecto, tomando en cuenta los artículos 7, 8 y 9; este busca que las parejas del mismo sexo tengan los mismos derechos y tratamiento que otras parejas constituidas legalmente, al igual que el proteger los aspectos patrimoniales (herencia y pensiones) de la unión. No se hace referencia al matrimonio o adopción de hijos, punto en el que muchos detractores hacen hincapié para rechazarla.  

Congresistas Alberto de Belaunde y Carlos Bruce, promotores del a Unión Civil en el Perú.
Fuente: peru21.com
En el 2013, cuando el congresista Bruce presentó por primera vez este proyecto de ley, recibió el apoyo de varias entidades del Estado y entre ellas el Ministerio de Justicia. En el informe de respuesta al Oficio Nº 080-CJ-DDHH-CR/2013-2014, en el cual el congresista Carlos Bruce solicita una opinión respecto a su proyecto de ley, el Ministerio manifestó que el proyecto resultaba jurídicamente viable y se concretaba en los derechos fundamentales como son el libre desarrollo de la personalidad, a la igualdad y no discriminación. 

Para la opinión pública esta unión civil homosexual no es muy grata. En los resultados de la Encuesta nacional urbana – Abril 2014 sobre la Unión Civil Homosexual en el Perú, realizada por la encuestadora Ipsos, evidencia un abierto rechazo de esta propuesta con un 65 % de desaprobación. Sin embargo, existe un respaldo en cuanto al reconocimiento de sus derechos, aunque la gran mayoría se muestra en contra a que estas parejas tengan la opción de adoptar niños. Dentro de la comunidad LGTB existe una facción que no se siente del todo conforme con la propuesta. Grecia Ruíz, activista de la comunidad, menciona que “esta propuesta está a medias, es decir, no es un matrimonio como tal. Debe de considerarse que el ser gay no es algo malo. Estamos en la capacidad de criar niños con amor y valores, proporcionándoles un ambiente seguro”.       
   
Si lugar a dudas el Congreso debe debatir la legislatura sobre las parejas del mismo sexo. No se puede tapar el sol con un dedo, sino, atender a los reclamos de esta parte de la sociedad busca. No busquemos un “apartheid” entre las parejas que desean formar un hogar con sus seres queridos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario